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Se ratificó el poder de manipulación y violencia de la religión Obradorista

Columna del 9 de junio del 2021

Se ratificó el poder de manipulación y violencia de la religión Obradorista

Jorge Miguel Ramírez Pérez jmramirez4

 

Y es en serio que esa perniciosa ola arreció con fuerza el pasado 6 de junio para ganar espacios, mantenerse en el poder y de pasadita deshacerse de los espontáneos que se querían colgar de esa secta sin haber jurado fidelidad extrema a su ídolo.

Me refiero al partido de Redes Sociales Progresistas cuya figura central, Elba Esther Gordillo quiere lo mismo que Amlo: ser adorada y no se puede porque la secta es monoteísta. O el partido de Fuerza Social de un cercano a Ricardo Monreal, el líder del Senado y por lo mismo, mas leales al zacatecano que al tabasqueño.

Hablando de Monreal -si Obrador no decide reelegirse-, es uno de los tres precandidatos de Morena para el 2024. Los otros dos son de la misma clica de la Línea 12, pero irreconciliables Marcelo Ebrad y Claudia Sheibaum, ellos sí, afectados porque la capital del país, medio despertó.

Por cierto, el partido de Redes también podría adjudicársele a la imaginación de Ebrad quien, junto con Manuel Camacho Solís, su exjefe, impulsaron a la educadora para encabezar el SNTE. Con la anuencia de Carlos Salinas fue Delegada, en la Gustavo Madero. En ese momento todos menos la Sheibaum que era anarquista y lo sigue siendo, eran priístas de hueso colorado. Absolutamente todos, incluyendo a Obrador.

Pero regresando a lo electoral del domingo. Ante todo, sugiero dejar de especular afirmando que se avanzó en detener al autócrata, porque no fue así.

López Obrador tiene el mismo poder que en el 2018 y más, porque avanzó territorialmente, en la escala de gobiernos estatales. Al PRI le quitó todo lo que tenía en las gubernaturas en juego y al PAN parte. Morena y sus secuaces incrementaron además su presencia en los congresos. Varios estados entran a un túnel grotesco de un solo golpe.

Por eso afirmo, que esa consigna de que las diputaciones federales eran la prioridad para evitar la mayoría calificada es decir 334 diputados que necesita Obrador de los 500, para poder hacer cambios constitucionales, se vio que no tiene sustento y es ingenua a mas no poder.

Ya lo dijo ayer Obrador sin rubor y valiéndole, que va a jalar unos pocos diputados del PRI para tener la mayoría calificada. Y por eso se ríe del plan de Sí por México.

En la bolsa tiene Amlo, al impresentable PVEM creatura original del PRI y de Camacho-Ebrad, donde están los intereses de Beltrones, de Fidel Herrera y por supuesto de Manuel Velasco, todos priístas VIP; y el plan de "reconciliación" de AMLO con Dante Delgado y sus diputados. Ese regreso amoroso corre por cuenta de Samuel García, el fresa gobernador electo de Nuevo León. No cabe duda que los regios no se pueden centrar, o están entre barbajanes o señoritos; y en el paquete están: FRENAA, El Norte-Reforma y FEMSA con el Diablo. Lo que resulta obvio porque tiene Obrador el presupuesto.

De por sí con la mayoría simple, puede impulsar las leyes ordinarias, aunque sean anticonstitucionales. Faltaba mas.

Lo que no tiene el autoritario desde el 2018, es el Senado. Ese detalle, es lo que lo detiene para realizar los cambios constitucionales, porque en el Senado no tiene mayoría calificada, y si hubiera congruencia garantizada o de perdida una oposición real, no se le aprobarían esos cambios.

Lo digo, porque en abril, ante las arbitrariedades para reformar el poder judicial, alargando la presidencia de Arturo Zaldivar al frente de la Corte, algunos del PRI votaron con Morena, como Manuel Añorve incondicional de Manlio Beltrones expresidente del PRI, o como Eruviel Ávila, o el perredista Miguel Ángel Mancera. ¡Otros se abstuvieron!: Miguel Osorio Chong, Claudia Ruiz Massieu, Heriberto Galindo, etc.; y convenientemente, faltó Beatriz Paredes.

En otras palabras, López Obrador sigue empoderado, para hacer lo que le venga en gana. Antes y ahora, igual.

El problema no es ese, el problema real es que Obrador no sabe que hacer con tanto poder, aparte de cometer pifias. ¡No sabe que hacer, punto!

Lo suyo es una religión no un proyecto de gobierno.

El poder constitucional quiere aplicarlo a su feligresía. Quiere cambiar los valores del cristianismo, confundiendo a la gente presentando a Cristo como un guerrillero a favor de los pobres. Absurdo y blasfemo; en su liturgia él se ve, mas bien como un San Chucho El Roto, en la presidencia.

En estas elecciones Obrador contó con todo: en primer lugar, desarrolló su credo de odio, y logró mantener la división del país. En segundo lugar: hubo dinero a manos llenas, para repartir mediante los grupos de choque de "siervos de la nación" comandados centralmente desde Palacio Nacional. En tercer lugar, tuvo el apoyo incondicional de los gobernadores del PRI que pusieron a la nómina de medios locales y el dinero en favor de la "cuatro T": Alejando Murat en Oaxaca y Quirino Ordaz en Sinaloa, fueron la muestra sobresaliente, porque dejaron a la Alianza sin posiciones, en ceros; Alfredo Del Mazo y su esbirro Ernesto Nemer, contribuyeron con entusiasmo a minimizar los daños de Morena; y finalmente como documenta la Revista Proceso, los delincuentes porros y del crimen organizado, amedrentando y privando de la libertad a los contrarios, sembraron la violencia y abrieron el corredor narco político del Pacífico. Eso es la 4T.

Se impuso el narcoterrorismo político. Así se llama. No solo no se avanzó, se retrocedió, pero nadie protestó.

¡La lucha sigue!