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La importancia de los límites. Saber decir no sin sentirme culpable

decir noLa importancia de los límites. Saber decir no sin sentirme culpable.
Por Silvia Del Valle.
@SilviaMdelValle @smflorycanto
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Es muy necesario que aprendamos a decir que no a lo que nos piden nuestros hijos sin sentirnos después culpables, ya que en el fondo, lo único que estamos haciendo es educarlos al ponerles límites.

Un límite es algo que nos marca hasta donde se puede pasar y hasta donde ya no.

El límite nos puede salvar la vida porque puede ser que nos esté indicando que más allá corremos peligro.

Ahora es muy común que nos digan que no debemos contradecir a nuestros hijos porque se trauman, pero en realidad lo único que logramos al no ponerles límites es que se hagan voluntariosos y caprichosos, es decir, que se acostumbren a hacer su voluntad en todo momento; aunque en ocasiones vayan en contra de su propia seguridad.

Esto provoca que después sea muy difícil que tengan una disciplina y orden en su vida.

Por eso aquí te dejo mis 5Tips para lograr decir no sin sentir culpa y poner límites a nuestros hijos.

PRIMERO. Hay que poner las reglas claras.
Es necesario que tengamos claro lo que se puede y lo que no se puede hacer; lo que está permitido y lo que no en nuestra familia.

Si lo tenemos claro nosotros es más fácil que lo podamos transmitir con claridad a nuestros hijos.

De ser necesario debemos tener las reglas por escrito para que no se nos olviden y así podamos ser congruentes.

SEGUNDO. Que todos las conozcan.
Es importante que estas reglas o límites sean conocidos por todos los miembros de la familia así no podrán decir que no sabían cómo que estaban haciendo algo mal.

En mi familia hasta las ponemos gráficamente en un lugar donde todos las podamos consultar y tener presentes, así es más difícil que las olvidemos.

Cuando los hijos son pequeños es bueno agregar algunos dibujos que les clarifique las cosas, siempre es bueno que nos bajemos a su nivel y mes hagamos las cosas fáciles de entender.

TERCERO. También deben conocer las consecuencias.
Toda acción tiene una reacción. Si la acción es buena, la reacción o consecuencia será bien; pero si la acción es mala, la reacción o consecuencia serán desagradables ya que se debe reparar lo que se dañó, lo que se dejó de hacer o lo que se hizo mal.

Nuestros hijos deben aprender a cumplir con esto ya que la sociedad actual los invita a actuar sin responsabilidad y sin tomar en junta las consecuencias.

Y precisamente los límites nos ayudan a darnos cuenta de que hemos llegado al punto en que las consecuencias serán malas.

CUARTO. Hay que empezar desde pequeños.
Todo esto es un proceso y como tal lleva su tiempo, pero siempre es más fácil si lo comenzamos a practicar desde pequeños.

Mientras más pronto mejor, así nuestros hijos verán que vivir así, es lo normal y después, cuando crezcan no les distará trabajo aceptar los límites.

Y QUINTO. Los adolescentes y jóvenes también están incluidos.
¡Claro! Mientras sean parte de nuestra familia, deben aprender a acatar las normas y a respetar los límites que nosotros, los papás, pongamos en nuestra familia.

En muchas ocasiones, cuando comenzamos a poner límites a los adolescentes, cuesta mucho trabajo que los acepten porque está en la edad en que quiere hacer su voluntad, pero nosotros debemos ser firmes y mantener esos límites donde debe de estar.

Si a nuestros hijos les cuesta trabajo aceptar esos límites es necesario hablar con ellos y llegar a un acuerdo por escrito sobre el tema para que después podamos recordarles que ellos estuvieron de acuerdo con tales límites.

Si por alguna razón se brincan el límite, es necesario aplicar los castigos o consecuencias que se acordaron para tal falta.

Debemos ser firmes porque con eso les estamos formando el carácter y les estamos armando para la vida, por eso debemos quitarnos el miedo a decir "No" a lo que sabemos que no les hace bien a nuestros hijos.

Si hacemos todo por amor y con amor nuestros hijos lo pueden notar y por lo mismo, estarán dispuestos a colaborar para tener una familia sana y con valores.

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Los jóvenes y la educación

jovenes2019Los jóvenes y la educación

Por Silvia del Valle
@SilviaMdelValle @smflorycanto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El campo de la educación está muy desvirtuado y sobre todo en el ámbito de los jóvenes. Ahora tenemos muchos chicos que ya no quieren estudiar, pero que tampoco quieren trabajar, son los llamados "ninis".
Y nuestros hijos jóvenes están expuestos a caer en este tipo de conductas a veces por imitación y otras veces porque las circunstancias cada vez son más adversas para ellos, por eso aquí les dejo mis 5Tips para ayudar a que nuestros hijos busquen aprender en cualquier momento.

PRIMERO. Que su educación no dependa de los demás.
Es importante que nuestros hijos se vuelvan autodidactas, es decir, que aprendan sin que nadie les diga, que busquen ellos mismos el aprendizaje y que lleven las riendas de su educación.
Claro que esto debe ser proporcional a su edad, pero es muy bueno que los encausemos desde pequeños a que lo logren.
Nunca es tarde para esto y no cuesta tanto, solo es cuestión de que le dediquen un tiempo y que se organicen en cuanto al estudio y educación se refiere.

SEGUNDO. Que aprendan a aprender.
Es necesario que sepan distinguir entre educación y aprendizaje.
La educación es mucho más amplia que el simple aprendizaje, pero este es una parte importante de la educación.
Debemos enseñar a nuestros hijos que busquen aprender en todo momento, de todas las vivencias y en cualquier circunstancia.
Así lograremos que aprendan por gusto y no por obligación y entonces jamás dejarían de adquirir conocimientos, porque aprenderán en todo momento.

TERCERO. La lectura es básica.
Si logramos que le tomen gusto a la lectura estaremos armándolos para la vida ya que, aunque no pudieran asistir a la escuela o a la universidad, con la simple lectura sería suficiente para tener cultura general y para especializarse en cualquier campo.
Media hora de lectura al día crea el hábito en ellos.

CUARTO. La investigación es indispensable.
En la actualidad es cada vez más fácil investigar cualquier cosa ya que el internet nos acerca a los libros, imágenes, historias y tutoriales de casi cualquier cosa.
Es así que ya no hay pretextos para no saber, todo está a un click de distancia y debemos crear en nuestros hijos, y sobre todo en los jóvenes, la cultura de la investigación.
Para eso podemos abordar algún tema a la semana o al mes y pedirles a nuestros hijos que investiguen sobre él para que después pongamos en común lo que cada uno encontró.

Y QUINTO. La práctica también es necesaria.
Para adquirir un conocimiento son necesarias veinte horas, pero hacerse experto en algo requiere diez mil horas de práctica, por eso es necesario que nuestros hijos se enseñen a llevar a la práctica lo que van aprendiendo.
Y me refiero a cualquier ámbito de la vida, sean valores, oficios, arte o conocimientos.

Es importante que despertemos el interés de nuestros hijos por conocer y saber cada día más cosas nuevas para que así estén vacunados contra la ociosidad y la flojera que la sociedad actual promueve y que son motivos para aquellos que abandonan los estudios por cualquier pretexto haciendo un drama personal y una crisis social con este "sin sentido".

Que nuestros hijos aprendan a aprender y después que lo lleven a la práctica. Colaboraremos así a reorientar el rumbo de nuestra juventud.

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Los jóvenes y la familia

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Los jóvenes y la familia
Por Silvia del Valle
@SilviaMdelValle @smflorycanto
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En la actualidad está muy deteriorado el concepto de familia por lo que nuestros hijos y, sobre todo, los jóvenes ya no quieren participar en la vida familiar y, por supuesto, tampoco quieren formar sus propias familias.
Debemos transmitirles, con nuestro testimonio, que la familia es la célula básica de la sociedad y que es necesario defenderla a toda costa.
Para eso te dejo mis 5Tips para que los jóvenes quieran y defiendan la vida familiar.

PRIMERO. Que comprendan la importancia de la familia.
A pesar de lo que la sociedad nos marca o nos invita a pensar, debemos compartir con nuestros hijos y con los jóvenes en general, la importancia de la vida familiar.
La familia es la célula básica de la sociedad y si es atacada, estamos deteriorando a la sociedad misma.
Es por esto que debemos defenderla de los conceptos que la ideología de género nos quiere imponer.
La familia está formada por un hombre y una mujer que se unen por amor para procrear hijos. Sé que no siempre se dan las condiciones ideales de familia y que pueden haber variaciones en este concepto, como las familias monoparentales que, por circunstancias ajenas a la misma familia, han tenido que funcionar de forma excepcional, o aquellas que por malos entendidos dejan de estar unidas pero que siguen siendo una familia.
Pero jamás podremos aceptar el concepto que nos quieren imponer de llamar familia a las uniones entre personas del mismo sexo, o uniones con animales o cualquier otro modelo que se quiera presentar que no sea el modelo original.
Muchas veces se cae en el error por la ignorancia, pero si nosotros les damos los conceptos claros a nuestros hijos, será más difícil que les puedan cambiar sus principios.

SEGUNDO. Que la vida familiar sea atractiva para ellos.
Si lo que se vive en familia son gritos, pleitos y sombrerazos, seguro que no será atractivo para los jóvenes, pero si lo que se vive es un ambiente lleno de Alegría, compañerismo y Amor seguro que ellos mismos querrán formar su propia familia.
Además de que estarán dispuestos a defender la familia de forma activa.
Para esto es necesario tomar en cuenta las actividades y gustos de cada miembro de la familia y tratar de empatarlos para lograr una sana convivencia familiar.

TERCERO. Que vean coherencia en la familia.
Es importante que los jóvenes vean coherencia de parte nuestra.
Así que debemos pensar muy bien lo que decimos y lo que hacemos ya que nuestros hijos nos observan en todo momento.
Y los jóvenes también necesitan de nuestro testimonio viendo qu hacemos lo que decimos y decimos lo que pensamos.

CUARTO. Que tengan un entorno familiar sano y rodeado de otras familias.
Es necesario que donemos un cerco de familiaridad en torno a nuestra familia ya que así es más fácil que se logre desarrollar la vida familiar en un ambiente sano.
Además de que si nos rodeamos de familias afines a la nuestra es más fácil que se formen nuevas familias con nuestros principios y valores.

Y QUINTO. Que nuestro testimonio les invite a formar su propia familia.
Claro!!! Si nuestros hijos ven que aún se puede vivir en familia, que papá y mamá se aman y se respetan; que se tiene problemas y diferencias pero que se solucionan dialogando; que se busca siempre el bien del otro antes que el propio; etc., entonces verán que es posible vivir en familia en medio de la sociedad tan revuelta que nos ha tocado vivir.

Nuestros hijos necesitan testimonios y ejemplos; modelos a seguir que les inspiren y les motiven a hacer un plan de vida donde la familia tenga un lugar preponderante y donde se busque respetar la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

¡Jóvenes, la familia es importante y
necesitamos de ustedes para salvaguardarla!

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El orgullo, mal silencioso que lastima nuestra alma

orgullo2018El orgullo, mal silencioso que lastima nuestra alma.

Por Silvia del Valle
@SilviaMdelValle @smflorycanto

El orgullo es el exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás.

Es muy común sentir que nos han pisado el orgullo con alguna actitud o palabra.

Y nuestra reacción es casi siempre, de agresividad y de soberbia.

La gente que nos rodea se da cuenta de nuestras actitudes y eso puede traernos problemas.

Y con nuestros hijos pasa igual, así que debemos enseñarlos a dominar el orgullo y a ofrecerlo a Dios para que sus reacciones sean más naturales y menos cargadas de soberbia.

Por eso aquí te dejo mis 5Tips para educar a nuestros para evitar el orgullo.

PRIMERO. Nuestro ejemplo es básico.
Nuestros hijos aprenden de nosotros cómo reaccionar a cada momento y por eso debemos tener claro que debemos actuar como queremos que ellos aprendan a actuar.

No es necesario decirles que les vamos a educar para que ellos aprendan, es por eso que debemos ser coherentes y actuar conforme a lo que predicamos.

SEGUNDO. Que ofrezcan todo a Dios.
Así, logramos que nuestra intención sea pura.

Al ofrecer las cosas a Dios hacemos que tanto el mérito como el fruto de ellas le pertenezca a Dios, así no podremos vanagloriarnos y el orgullo no tendrá cabida.

Y si enseñamos a nuestros hijos a hacerlo desde pequeñitos, los estamos educando para que lo vean como lo más normal y que sea su estilo de vida.

Primero tendremos que ayudarles a ofrecer, pero poco a poco debemos dejar que sean ellos quienes ofrezcan con la oración que salga de su corazón.

TERCERO. Por cada triunfo una obra de caridad.
Quiero decir que podemos sacarle el mayor provecho a lo que hacemos en nuestra vida cotidiana.

A veces, cuando tenemos algún logro, nos pasa que el orgullo se desata, pero con una obra de misericordia es suficiente para domarlo y regresarlo a su justo nivel.

CUARTO. Cuando se equivoquen hay que reconocer y ofrecer disculpas.
No hay nada que venza más el orgullo que reconocer nuestros errores y pedir perdón por ellos.

Es una actitud humilde que le da cabida a la gracia de Dios y sana el corazón, tanto de quien comete el error como de quien recibe la falta.

Y no hay mejor forma de enseñarlo a los hijos que con nuestros ejemplo.

Y QUINTO. Pureza de intención ante todo.
La intención es importante para que un acto sea bueno, si no corremos el riesgo de hacer caridad y buenas obras por el simple hecho de querer reconocimiento o sentirnos bien con nosotros mismos.

Para que verdaderamente haya pureza de intención es necesario ofrecerla a Dios y buscar el mayor Bien posible para todos.

Que no tengamos temor a que nuestro orgullo sea disminuido para que brille la gracia de Dios y nuestro buen corazón.

Dios te bendiga y mamita María te cubra con su manto.

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